Disfagia después del COVID

Cuando tras el COVID cuesta tragar, recupero la fuerza y la coordinación de la musculatura para que vuelvas a comer y beber con seguridad, en consulta, a domicilio o por videollamada en Tenerife.

La disfagia después del COVID es la dificultad para tragar que queda tras pasar la enfermedad de forma grave, sobre todo después de un ingreso en UCI. Como logopeda en Tenerife, la valoro y la trato en adultos en edad activa y en personas mayores, en consulta, a domicilio y por videollamada. Es un problema sin un referente local claro, y por eso muchas familias no saben a quién acudir. Forma parte del cuadro general de disfagia en personas mayores, aunque aquí afecte también a gente joven.

Por qué el COVID grave deja secuelas al tragar

Tragar parece automático, pero depende de una musculatura fina y de una coordinación precisa entre la garganta y la respiración. Un COVID grave golpea ambas cosas.

Por un lado, el ingreso prolongado en cama provoca una pérdida general de masa y fuerza muscular. Esa debilidad alcanza también a los músculos del tragado, que se vuelven lentos y poco eficaces. Por otro lado, cuando hubo intubación o traqueostomía en la UCI, la garganta y las cuerdas vocales quedan irritadas y debilitadas.

El resultado es una persona que sale del hospital recuperándose del COVID, pero que se atraganta al beber agua o nota que la comida se le atasca. No es un problema raro: es una secuela frecuente de los ingresos graves.

No es solo cosa de mayores

A diferencia de otras disfagias, esta la veo también en adultos en plena edad activa. Una persona de cuarenta o cincuenta años que pasó semanas en la UCI puede salir con la deglución debilitada igual que un mayor.

Eso cambia el enfoque. Suele tratarse de personas con una buena capacidad de recuperación, motivadas por volver cuanto antes a su vida y a su trabajo. El objetivo es recuperar la deglución completa, no solo adaptarla. El pronóstico, en general, es bueno.

Cómo recupero la fuerza y la coordinación

Empiezo midiendo el riesgo con el MECV-V (Método de Exploración Clínica Volumen-Viscosidad) y el cuestionario EAT-10, para saber qué texturas son seguras de partida. A partir de ahí, el trabajo es de rehabilitación, no solo de adaptación.

Entreno la fuerza de la lengua y de la musculatura de la garganta con ejercicios específicos. Reentreno la coordinación entre tragar y respirar, que la intubación suele alterar. Y, mientras la musculatura recupera fuerza, ajusto la textura de sólidos y líquidos con la escala IDDSI para que comer sea seguro durante el proceso. La clave está en ir retirando esas restricciones a medida que mejora, sin prisas pero sin alargarlas más de lo necesario. Todo dentro del marco de la deglución segura.

Coordinación con el hospital

Estos casos vienen muchas veces derivados del hospital. Me coordino con neumología y con rehabilitación del HUC, en La Laguna, del HUNSC en Santa Cruz o de los hospitales del Norte y del Sur, según de dónde sea la persona. Si durante la valoración detecto que hace falta una imagen del tragado por dentro, oriento hacia una videofluoroscopia o una FEES con el equipo médico.

Cuando además quedó la voz débil o ronca, la trabajo en paralelo, porque la misma intubación que afectó al tragado afectó a las cuerdas vocales.

Atiendo en tu municipio

Voy allí donde estás durante la recuperación. Atiendo en consulta, a domicilio y por videollamada en Santa Cruz, La Laguna, La Orotava, Puerto de la Cruz, Los Realejos, Adeje y Granadilla de Abona.

Si tras pasar el COVID notas que tragar cuesta, que te atragantas al beber o que la voz quedó débil, conviene valorarlo pronto. Puedes conocer también mi trabajo general en logopedajessica.es. Cuéntame tu caso y empezamos la recuperación.

Señales de disfagia tras el COVID

  • Cuesta tragar o queda sensación de que la comida se atasca en la garganta.
  • Aparece tos o atragantamiento al beber líquidos, sobre todo finos.
  • La voz quedó débil, ronca o se cansa pronto al hablar.
  • Comer cansa mucho y la persona deja platos a medias.
  • Hubo intubación o traqueostomía durante el ingreso en UCI.
  • Se ha perdido peso o fuerza general tras la enfermedad.
  • La voz suena húmeda después de tragar.

Cómo lo trabajo

Valoro la fuerza y la coordinación de la deglución. Compruebo si hubo pérdida de musculatura tras el ingreso. Mido el riesgo con el MECV-V y el EAT-10. Trabajo ejercicios de fuerza para la lengua y la garganta. Reentreno la coordinación entre tragar y respirar. Ajusto las texturas mientras se recupera. Y voy retirando las restricciones según mejora.

Duración estimada

Variable; suele ser una recuperación de semanas a meses según la gravedad del ingreso.

Frecuencia recomendada

1 a 2 sesiones por semana, con ejercicios diarios en casa entre sesiones.

Qué se gana con la logopedia

Recuperar fuerza al tragar

Reforzar la musculatura de la lengua y la garganta que se debilitó tras el ingreso.

Tragar con seguridad

Reducir el riesgo de que la comida o el agua pasen al pulmón.

Volver a comer normal

Retirar las restricciones de textura a medida que la deglución se recupera.

Recuperar también la voz

Trabajar la voz débil o ronca que suele acompañar a la disfagia tras la UCI.

Cómo trabajamos, paso a paso

  1. 1

    Historia del ingreso

    Recojo cómo fue el COVID, si hubo UCI, intubación o traqueostomía y el estado actual.

  2. 2

    Valoración de la deglución

    Mido el riesgo con el MECV-V y el EAT-10 y exploro la fuerza de la musculatura.

  3. 3

    Plan de recuperación

    Diseño ejercicios de fuerza y coordinación, y fijo la textura segura de partida.

  4. 4

    Retirada de restricciones

    Voy ampliando texturas a medida que la deglución recupera fuerza y precisión.

  5. 5

    Coordinación médica

    Me coordino con neumología y rehabilitación cuando el caso lo necesita.

Preguntas frecuentes

Un COVID grave debilita la musculatura, sobre todo tras un ingreso largo. La intubación en UCI también irrita y debilita la garganta. Por eso tragar queda débil.
En la mayoría de casos se recupera bien. La musculatura del tragado responde al entrenamiento. El tiempo depende de la gravedad del ingreso.
No. También la veo en adultos en edad activa tras un COVID grave. La pérdida de fuerza por el ingreso prolongado afecta a cualquier edad.
Sí, bastante. La intubación prolongada irrita la garganta y debilita los músculos del tragado. Por eso valoro siempre cómo fue el ingreso.
La intubación afecta a las cuerdas vocales y a la misma musculatura del tragado. Por eso voz y deglución suelen recuperarse juntas en el tratamiento.
Sí. Voy al domicilio si la recuperación lo aconseja, atiendo en consulta y también oriento por videollamada en toda la isla.

Recuperemos tu seguridad al tragar

Si tras el COVID notas que tragar cuesta o te atragantas al beber, cuéntame el caso. Una valoración orienta la recuperación desde el primer día.

¿Buscas logopedia general, infantil u online en la isla? Visita mi web general de logopedia en Tenerife .